Ayer fue noche de Reyes. A nuestra casa suele venir el señor del traje rojo, pero sus majestades siempre traen algún regalito. Y a los niños les encanta ver la cabalgata con sus luces y sus animadores.
La cabalgata de nuestro pueblo es bastante más modesta que la de las grandes ciudades que salen por la tele, pero a los niños les encanta verla, casi pueden tocar a los Reyes y vuelven a casa cargados de confetis y caramelos.